La periodontitis felina es una enfermedad bucal bastante seria que afecta a las estructuras que sostienen los dientes del gato, como las encías, el ligamento periodontal y el hueso que rodea cada pieza dental. Normalmente aparece cuando una gingivitis no se trata a tiempo o no se controla correctamente.
Mientras que la gingivitis solo afecta a las encías y todavía puede revertirse, la periodontitis ya implica un daño más profundo y, en muchos casos, irreversible. Esto puede provocar dolor, inflamación constante, movilidad en los dientes e incluso la pérdida de piezas dentales.
La causa principal suele ser la acumulación de placa bacteriana y sarro durante mucho tiempo. Cuando esto ocurre, las bacterias se multiplican en la boca y provocan una inflamación continua que va dañando poco a poco los tejidos que sujetan los dientes.
Si no se detecta a tiempo, la periodontitis puede convertirse en un problema crónico que afecta no solo a la salud bucal del gato, sino también a su bienestar general, su alimentación y su calidad de vida.